Batalla de Maipú

Pese al importante golpe que constituyó la victoria de los patriotas en la Batalla de Chacabuco en 1817, este no determinó la derrota final de las fuerzas realistas. El general español Mariano Osorio contaba aún con un poderoso ejército ubicado en el sur de Chile dispuesto a retomar Santiago. La derrota de San Martín y O’Higgins en Cancha Rayada dio lugar a una rápida ofensiva española para alcanzar la ciudad capital, que fue interceptada por las tropBernardo O'Higgins, erroneously depicted attending the declaration of Chilean independenceas revolucionarias reorganizadas en las planicies próximas al Río Maipú.

El 5 de abril de 1818, el ejército realista de 6 mil hombres, que incluía al temido Regimiento Burgos, se enfrentó al frente patriota de sólo 4 mil combatientes. La estrategia de San Martín consistió en confrontar al Regimiento Burgos con el flanco más débil de sus fuerzas, y una vez que este se disgregó lo atacó con la caballería, que demolió a las fuerzas españolas y motivó su huida. Hacia el mediodía el ejército de España no pudo continuar sosteniendo el desarrollo de la batalla y se retiró, sellando la victoria para los patriotas.

Los combatientes revolucionarios persiguieron a los derrotados en su retirada, dejando un tendal de aproximadamente 2 mil muertos y tomando un número equivalente de soldados como prisioneros. El general Osorio logró escapar este destino junto a los escasos remanentes de su caballería.

La victoria de San Martín en Maipú marcó la aniquilación del último gran bastión de resistencia española en territorio chileno. Las escasas y reducidas posiciones restantes de los realistas se abocaron a la reorganización y fortificación del Virreinato del Perú, el enclave más relevante de dominio español todavía presente en el continente. El desenlace de esta batalla no sólo impidió la caída segura de Santiago, sino que permitió a los patriotas tomar Chile como una plataforma para la victoria final en Lima.